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Balvanera

Como lograr la geometría cuadricular. Un Rompecabezas

Nelly Duarte

, 2020.

Balvanera

Me gusta caminar por Balvanera, el barrio que me adoptó hace unos años, su arquitectura me muestra el esplendor que tuvo Buenos Aires; es centro importante de educación con sus Universidades, entre la que se cuenta la primera Facultad de Medicina, hoy de Ciencias Económicas, la de la Marina Mercante, la de Psicología; la de Filosofía y Letras. Tiene colegios y escuelas ejemplares como el San José, el Lasalle, Del Salvador, la Cangallo Schule, el Mariano Acosta, Normal de Profesores, entre muchísimas más públicas y privadas; cuenta también la Escuela de Arte Dramático, El Instituto Universitario de Arte Iuna, entre otros.
Es un solo barrio pero con tres vecindarios. Uno es Once, zona ruidosa, transitada por millones de ciudadanos que toman el tren y sus más de 60 líneas de colectivos en la estación Once de Septiembre; y es también habitada diariamente por miles y miles de personas que llegan de diferentes provincias para hacer compras. Por la cantidad de calles que abarca y los variados artículos allí ofrecidos, dicen que es único en el mundo. El otro vecindario pertenece a los alrededores del Palacio del Congreso y el tercero es el llamado Abasto, en honor al Mercado que allí tuvo su territorio, hoy con importante Shopping en su lugar y muchos lugares donde se hace culto del tango y a la gastronomía. 

Un poco de historia
Disfruto retrocediendo mentalmente hasta situarme en el centro del ejido, lugar que hoy ocupa Balvanera, con el correr del tiempo cobró importancia, fue cuando después de mucho ir y venir, y de no pocos accidentes, se logró un trazado seguro, que ya no conducía, sin proponerlo a alguna zanja profunda, pozo, o arroyo. Es entonces cuando José Martínez Salazar, tempranamente en 1663 lo denominó Camino Real y Preciso a los Pueblos de Arriba. Me imagino como fue poblándose de a poco alrededor de Los Corrales, con sus primeras casas de adobe, sus hornos de ladrillos, la primera pulpería, todo rodeado de peligrosos charcos, pantanos, de una laguna, donde hoy es Saavedra y Venezuela; tampoco faltaba el impreciso Tercero que caudaloso se dirigía hacia el Río de la Plata.
Fue así que se fue poblando con gente interesada en estos nuevos espacios disponibles. Tenía que pasar mucho más tiempo aún para que este poblado se convirtiera en lugar de quintas, primero para pasar vacaciones y luego directamente para vivir.
Así después, en 1852, en su libro “Viaje a Caballo por las Provincias Argentinas” Mac Cann, cronista inglés, hombre de negocios, de apreciable cultura relata cómo era el panorama de la zona: “La tez olivácea del español, el cutis cetrino del francés y el rojizo del inglés, alternan con fisonomías indias, tártaras, judías y negras, mujeres muy blancas, de radiante belleza forman contraste con otras, negras como la noche, mientras el porte y la indumentaria de las diferentes clases sociales contribuye no menos al desconcierto”

Croquis
Hoy tan lejos de esos comienzos, cuando camino por el barrio admirando cúpulas y bella arquitectura, veo también que, hay calles que terminan en una manzana, que no existen en la inmediata, para recién recomenzar dos o tres manzanas más lejos, como en Venezuela al 2300 en que no existe Matheu, que sí continua después de Belgrano. Si uno camina por Venezuela al 2100 se encuentra en forma perpendicular con Pasco, sigue por Pasco y choca con Venezuela al 2200 surgiendo así inesperadas y profundas curvas. La curiosidad ante tanta desprolijidad me llevó a buscar cuando habría comenzado, sobretodo por qué y cómo habría terminado de esa manera.
Este escrito sólo me alcanzará para buscar información para Pasco y Venezuela y también para la no apertura de Matheu entre Belgrano y Venezuela.
Planear el croquis de una ciudad en el cerebro es fácil, ponerlo con tinta sobre papel, no es difícil, más si tomamos el ejemplo de los Romanos. Pero en la realidad concretar el proyecto soporta enormes dificultades.
Fue la necesidad de orientarse y no perderse que llevó al hombre, desde tiempos muy antiguos, a dibujar el sitio donde vivía. Se han encontrado representaciones de casas, poblaciones, ríos, lagos, montañas y mares hechas en tiras de corteza de árbol, en bloque de madera, en pieles de animales, en papeles, en barro y en metal. Hoy usamos mapas para localizar un lugar en un territorio extenso como un estado o un país. En una ciudad usamos planos para ver qué autopistas nos conducen hasta allí, para encontrar la ubicación de parques, avenidas o vías de ferrocarril, también para ubicar una casa en un pueblo o el trazo de las calles.
En la época del descubrimiento de América destacaron grandes cartógrafos como Diego Méndez, Juan de la Cosa, Pedro y Jorge Reinel, Sebastiano Caboto, Oronteus Finaeus, Desceliers y, en forma muy especial, Gerardus Mercator, quien en 1569, utilizó por primera vez el canevas de proyección.

Terreno
Hoy sin detenernos mucho a mirar las calles parece que se deslizan por una superficie plana, pero tenemos barrancas bien pronunciadas y muchísimos otros desniveles más en esta llanura, un tanto ondulada. Parte de estos inconvenientes fueron los que produjeron en sus comienzos grandes fangos en cuanto llovía. También produjeron una difícil división de lotes, mostrando los conocidos huecos, algunos inutilizables por las inundaciones. Pero esto no es todo, con el correr del tiempo, se hizo necesario intentar lograr un buen alineamiento de calles para poder transitarlas con facilidad, así como también contar con un plano preciso de la ciudad, ya que ésta se expandía cada día más. Y es en ese momento donde comienzan los inimaginables problemas, algunos que se verán más adelante que se desarrollaron a lo largo de años y años, llegando algunos hasta nuestros días en forma de curvas de calles, plazas o pasajes.

Propuestas para una ciudad
Con notable continuidad, la ciudad de Buenos Aires ha sido objeto de una importante cantidad de planes y propuestas de transformación edilicia e intervención urbana en el período que va entre 1880 y 1910. Estas iniciativas fueron generadas por profesionales independientes, por empresarios particulares, por legisladores municipales y nacionales, por el propio Departamento Ejecutivo Municipal y por especialistas extranjeros especialmente convocados. Las principales ideas y planes urbanos para Buenos Aires contribuyeron en conjunto a oxigenar la trama y a abrir aquel damero cuadricular, un tanto aburrido, monótono y sin sorpresas. A partir de los modelos de referencia, se observan entonces en términos generales iniciativas de acciones modernizadoras, planes de transformación, planteos de reforma y embellecimiento, intervenciones sobre el área central e iniciativas de apertura de avenidas diagonales y paralelas.
Pero aquí lo que importa es el comienzo.

Razones – Expedientes – Planos
Para saber de que forma se organizaron para tratar de lograr una buena traza de la ciudad hay que incursionar en expedientes. Allí se ven claramente los primeros tropiezos y los enormes inconvenientes que tuvieron los directores de la época como el nieto del Sr. Bevans, Carlos Pellegrini, Juan A. Buschiazzo, Guillermo Whitaker o Eduardo B. Taylor, directores u oficiales encargados de las obras públicas, todos ingenieros, personas muy conocidas e importantes, de gran actuación y trayectoria en la ciudad, que trabajaron en diferentes momentos en la Municipalidad, para intentar solucionar los problemas de los propietarios de estas tierras y a su vez lograr el correcto y mejor delineamiento de la ciudad, que ya se iba ensanchando notablemente, para en poco tiempo dejar de ser la Gran Aldea y convertirse en gran ciudad.

Décadas antes, Juan Larrea, patriota y financista argentino, mientras residía en Europa, había contratado, a través del gobierno de Rivadavia, a Carlos Enrique Pellegrini, un ingeniero nacido en Génova, que llegó a Buenos Aires en 1828 cuando ya el gobierno que lo había contratado no estaba. La idea era encarar obras públicas desde el Departamento de Ingenieros Hidráulicos. Los proyectos del ingeniero Carlos Enrique Pellegrini fueron el Establecimiento Distribución de Aguas clarificadas del Plata, para Buenos Aires, en el año 1829; la construcción de un Muelle de Desembarco, el Establecimiento de Baños Públicos, también décadas más tarde, en 1853 el Pavimento y Alcantarillado de Calles, Cortes de Acera, Calzada y Conducto de Desagüe.
Como la situación políticamente era muy crítica, no se le permitió encarar ningún proyecto en materia de Obras Públicas. Esto es una pequeña muestra de cuantas más dificultades implican la formación de una ciudad que logros.

Primeros Expedientes
Los expedientes de la ciudad se encuentran en la ex Intendencia Municipal, desde 1966, Palacio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, o Palacio de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Son muchos, abarcan gran parte de la ciudad, pero nos centraremos sólo en Balvanera y en un pequeño sector del barrio, pasando por alto interesantes expedientes, de 1854 como el de don Fernando del Molino, quien tiene incidente en la testamentaria de don José Castro por la representación de un tramo de la Nueva Calle próxima al Mercado Once de Septiembre con cruce con Federación, que toma parte del terreno del solicitante.
Este es uno de los muchos y variados litigios que se presentan en los siguientes años hasta llegar a 1862, en que me detengo en este expediente:

Delineación de la calle Belgrano Apertura de calles.
Presentación de planos. Manuscrito en tinta negra. Representación de la línea actual a la altura de la intersección con Pasco, indicada por medio de cerco vivo y construcciones existentes que avanzan sobre la nueva delineación propuesta. En la esquina Sudeste del cruce de ambas calles se ubica la propiedad de Demetria Portilla y Vera quien solicita la expropiación. Indicación de forestación.

En otro expediente de 1867 se lee:
Representación de la traza existente y proyectada para Jujuy, Rivadavia, Venezuela y Caridad, sobre la que un grupo de vecinos pide la apertura de Rioja y Catamarca entre Moreno y Venezuela enunciadas respectivamente en el plano como: “Rioja última calle de la nomenclatura actual 1867” y “Catamarca abierta hasta la calle Moreno”.

Ésta última en el tramo proyectado de Moreno a Venezuela atraviesa la Quinta de los Crisol.

El Sr. Crisol era un empresario muy acaudalado de la época, su patrimonio, junto al de su socio ascendía a 2.000.500 pesos, fortuna impensable para la época. La Asociación Patriótica Española, años más tarde se interesará por una de sus manzanas para levantar allí el Hospital Español, lo cual se llevó a cabo, lo mismo que la apertura de la calle Rioja y Catamarca. El informe del ingeniero municipal Carlos Pellegrini dice así: “en cuanto a la apertura de Catamarca Moreno y Venezuela y Belgrano entre Catamarca y Rioja, una patrulla procedió a realizarla en enero de 1886, a lo cual se opuso el Sr. Don Juan Crisol.

Por lo que toca a la prolongación de la calle La Rioja entre Moreno y Venezuela a través de la Quinta del Sr. Crespo, es de suma necesidad, y fortuna será que para realizarla no haya que tropezar con edificio alguno. A mi conocimiento nadie se opone a esta mejora. Finalmente soy de la opinión que debe dejarse a libre albedrío de los propietarios de los terrenos comprendidos entre Victoria, Catamarca, Moreno y La Rioja si se abra de norte a sur la calle nueva proyectada por el “Departamento Topográfico”. Dicha calle se anuncia como “calle proyectada sin nombre” y sobre ella se indica: Esta cuadra y la siguiente no deberán abrirse sino con el consentimiento de los propietarios adyacentes. Indicación de orientación. Datos catastrales. Toponimia.
Estos antiguos e interesantes expedientes dejan ver que pocas son las soluciones que logran encontrar los ingenieros, sobretodo si hay que dejarlo a criterio de los propietarios, que a veces uno quiere y el otro no.
Tanto como se solicitan apertura de calles, hay otros expedientes con otros problemas, como es en este caso del de una casa que obstaculiza el pensado delineamiento.
Este es particularmente interesante y lo investigaremos hasta ver qué pasó, ya habían hecho una presentación a la Municipalidad en 1862. Está escrito así:

Delineación de las calles Pasco y Belgrano.
Razón Demetrio Ignosencia y María de la Portilla y Vera.

Solicitan que la Municipalidad les pague la suma necesaria para retirar una propiedad ubicada en el cruce de las calles Pasco y Belgrano, que molesta la nueva línea proyectada.
Según el documento asociado la casa esquina a las calles Belgrano y Pasco que mira al norte y al oeste queda por ambas calles fuera de la línea de la traza (sic) acordada en esa parte de la ciudad.

Dos años después otro expediente expone: Delineación de las calles Pasco y Belgrano. Razón: Demetrio Ignosencia y María de la Portilla y Vera, mismo título que el expediente anterior.

Solicitan que la Municipalidad les pague la suma necesaria para retirar un edificio de su propiedad a la línea que corresponde, Incluyen croquis en el documento. Representación de un edificio sureste de las calles Pasco y Belgrano, para las que se han establecido nuevas delineaciones, las cuales según el informe del Ingeniero Municipal Carlos Pellegrini “hacen perder a sus propietarias más de la mitad de su terreno y barre, puede decirse la totalidad de lo construido”.

Puede discriminarse planta del edificio sobre calle Belgrano. “Pozo” y “pared” sobre la calle Pasco. Según Pellegrini “la alternativa más conveniente consiste en demoler la casa a expensas de los propietarios, para volver a edificarla en la línea de traza O- M – O – N, lo que los propietarios harían de buena gana y sin acordarse del terreno perdido, si la Municipalidad los ayudara un poco”.

Sigue un tercer expediente con documento asociado en el cual se argumenta que la “casa esquina a las calles Belgrano y Pasco, que miran al Norte y al Oeste, queda por fuera de la línea de traza (sic) marcadas con líneas de viso azul en el croquis correspondiente.

 No obstante estos obstáculos que vamos conociendo por los expedientes para lograr un buen delineamiento de la ciudad, se en el libro Buenos Aires y Montevideo en 1850″ de Xavier Marmier: “No conozco nada parecido a la uniformidad de Buenos Aires, cortada en líneas rectas y dividida en “manzanas” iguales de 150 metros por lado…El mismo espíritu de uniformidad que ha regulado el ancho de las calles, preside la construcción de las casas: casi todas han sido edificadas sobre el mismo plano: un piso bajo con ventanas de hierro que dan sobre la calle; en la parte del frente generalmente un comercio, adentro un patio cuadrado al que se abren los departamentos interiores; luego un zaguán; a veces, un segundo o tercer patio. Estas series de patios, sombreados con parras y árboles, forman un conjunto delicioso; sustraído a los ruidos de la calle, iluminados por un cielo hermoso y cubiertos de flores, son dignos del retiro de un poeta. Cada una de estas casas tiene su azotea, donde, al atardecer, brillan constelaciones que harían eclipsar a la Cabellera de Berenice….”

PERO SIGUEN LOS CONFLICTOS

Mientras tanto, en el año 1867 hay más pedidos de apertura:

Razón: Apertura de la Calle Belgrano entre Saavedra y Jujuy que atraviesa el terreno de la Sra. Castellanos y un rancho de vecinos pobres.

La fracción que dicha propietaria pierde con la apertura de la calle está indicado en plano con las letras A – B – C- D.

Al Este de la calle Saavedra se indica “Antiguo Hueco llamado de Cabañas y zonas de bañados, en tinta aguada azul. Firmado Ingeniero Municipal Carlos Pellegrini.

Otro expediente del mismo año al Ingeniero Director: “Hace saber la comunicación los vecinos de la calle Moreno entre Catamarca y Jujuy que ganan terreno con la alineación que se le da a esta calle, paguen éste para indemnizar a los que pierden” La nueva delineación permite que los propietarios Simón Moranchel y Emilio de Alvear ganen terreno, mientras que el propietario Miguens, ubicado en la vereda sur pierda terreno

Este expediente es de 1868 con pedido de: Apertura de la calle Pichincha

Razón: Dr. Santiago Sampieto pide la apertura de la calle Pichincha entre Belgrano y Moreno en el que posee un terreno en el que quiere construir. Presenta A la Municipalidad un manuscrito en tinta carmín y negra. Representación de la apertura proyectada entre Belgrano y Rivadavia, que se ha delineado a pedido de Santiago Sampieto, propietario de un terreno en la esquina sudoeste de la calle Belgrano y Pichincha. La línea de calle está destacada con carmín y señalada sobre el lado Este con las letras A – B y sobre el Oeste con las letras C – D. Se observan zonas destacadas en carmín y sectores coloreados con aguada amarilla. Indicación de cerco vivo y arboleda verde. La manzana comprendida por: al Oeste la calle Pasco, al Sur Victoria, al Norte Potosí y al Este las cercanías de la calle proyectada Pichincha, está destacada en tinta carmín, en el centro se observa una cruz decorada y la indicación de Cementerio Inglés.

Corre el año 1871 y siguen los pedidos, esta vez para la prolongación de la calle Pichincha:

Delineado de la calle Pichincha entre Belgrano y Venezuela

Razón: Expediente relativo a la prolongación de la calle Pichincha y antecedentes relativos a este asunto.

”Se ha delineado la parte correspondiente y sin embargo no se ha abierto, sino que por el contrario se han construido unos cuartos que dificultan su apertura”.

También sobre la calle Pichincha, pero en intersección con Belgrano se observa un edificio marcado con la letra E, que según documento adjunto respeta la nueva alineación

Firmado por Eduardo B. Taylor, Oficial encargado de las delineaciones, según el informe del Departamento Topográfico.

Se siguen encontrando más razones por las cuales se piden aperturas y prolongaciones también se ve en esos años, en la Municipalidad que el asesoramiento y solución de los pedidos en los expedientes siguen siendo firmados por el ingeniero municipal Carlos Pellegrini, por Juan A. Buschiazzo, por Eduardo B. Taylor, por Guillermo Whitaker.

Otro expediente del mismo año 1886

Rectificación Pasco y Venezuela Razón: El Ingeniero director eleva un plano y hace ver la conveniencia de expropiar un terreno en forma de martillo en Pasco entre Belgrano y Venezuela y otro en la rectificación de la calle Venezuela entre Pasco y Alberti

Al poco tiempo otro expediente muestra el proyecto de construcción de una plazoleta para el terreno en forma de martillo, aquél que había comenzado hace varios años con la idea de expropiación.

Ahora la propuesta es otra:

Proyecto de Plazoleta y rectificación de la calle Pasco.

Razón: el Intendente director acompaña una nota y plano de la Oficina de Obras Públicas en la que se hace ver la conveniencia de expropiar un terreno que forma un martillo en la calle Pasco entre Venezuela y Belgrano, a objeto de formar una plazoleta.

Este litigio terminó muchos años después cuando, así parece fácil, María Unzué de Alvear presidente de la Sociedad de Beneficencia dona el terreno para la edificación de la hoy hermosa iglesia de Santa Rosa de Lima, obra del arquitecto noruego Alejandro Christophersen.

Santa Rosa fue la primera santa de América, perteneció a la Orden Dominicana; el Papa Clemente X la canonizó en 1671 y la proclamó Patrona de Lima, América, Filipinas e Indias Orientales.

El 3 de enero de 1926 se colocó la piedra fundamental y el 1 de enero de 1929, terminada, comienza a funcionar como Parroquia quedando bendecida por el Cardenal Pacelli, futuro Papa Pío XII. Este seguimiento nos lleva a saber que ocurrió para que Venezuela haga una curva en la calle Pasco, fallando la cuadrícula por el litigio, que en su comienzo hubo por la casa por demoler de Demetrio Ignosencia y María de la Portilla y Vera.

NUEVAS E IMPORTANTES CONSTRUCCIONES

Ya no asombra leer los expedientes con pedidlo de aperturas de calle, demolición de casas ante el apremio de nuevas e importantes construcciones. Así llegamos a al primer escrito de David Spinetto de 1886, que pide la apertura de la calle Matheu. Es bueno recordar la fecha, pues él logrará la apertura del Mercado de la Ciudad de Buenos Aires recién en 1894. El expediente dice que el inmigrante Spinetto, es conocido por haber vendido sus tierras al Gobierno para la construcción del Palacio del Congreso.

Los terrenos Del Sr. Spinetto, hoy ocupadas por el Congreso de la Nación logran que los Poderes estén alineados en cuanto a Gobierno y Leyes.

El expediente encuentra respuesta en el Ingeniero Director que hace conocer el convenio celebrado con los Sres. Spinetto para la apertura de la calle Matheu entre Alsina y Moreno que atraviesa de norte a sur el terreno de dicho propietario. Se observan construcciones existentes en color tinta carmín, una de las cuales se enuncia como Eduardo Quessy (Casey)

Firmado Juan A. Buschiazzo Ingeniero director de la Oficina de Obras Públicas

Según los arquitectos Aslan y Joselevich, David Spinetto levantó el Mercado Ciudad de Buenos Aires, en la manzana comprendida por las calles Matheu, Pichincha, Moreno y Alsina que era un jardín privado con verja perimetral, al estilo inglés conocida como “Jardín del Pensamiento,” hoy Shopping Spinetto.

En medio de pedido de aperturas de calles; de pedidos de demolición de edificios que obstaculizan las nuevas delineaciones; de trazo de calle que toman parte del terreno del que solicita sea reconsiderado el caso; de pedidos de reflexión para que los que ganaron paguen alguna indemnización a los que pierden con el nuevo alineamiento, se llega al año 1880.

UN PEDIDO DIFERENTE Y ORIGINAL

Esta vez el expediente es diferente y hasta ahora inusual. Es el pedido de “no apertura de una calle” ante la traza proyectada de la calle Matheu. Se lee:

Razón; Gabriel Larsen del Castaño. Pide reconsideración de una línea que le ha dado la Oficina de Obras Públicas.

Representación de la enunciada es “Traza proyectada de la calle Matheu, entre Belgrano y Venezuela que atraviesa el terreno del solicitante. Los bordes del terreno están sombreados con tinta celeste y cada vértice está señalado con las letras A-B-C-D. Está consignada la longitud del segmento C-D en 24 varas o 20, 74 m.

El proyecto de apertura, indicado en línea punteada “corta el terreno del solicitante de modo tal que pasando por el medio de él, deja a los lados dos franjas angostas y de forma irregular, razón por la cual se puede decir que inutiliza las 24 varas de frente que mide el terreno en cuestión, según el documento asociado. Se indica el ancho de la calle proyectada en 16 varas o 13,86 m, y su longitud 99,75 metros. También se especifican los metros cuadrados correspondientes a los dos sobrantes y a la proyección de Matheu. Desde Belgrano hacia el Sur y desde Venezuela hacia el Norte la proyección de la calle está representada con línea segmentada. Con un sombreado en tinta aguada carmín se indican las zonas de edificación en los terrenos y calles linderas, así también como sobre el frente Sur del terreno del solicitante.

Si nos ubicamos en el mapa de Sourdeaux de 1850, vemos claramente la manzana perteneciente a Gabriel Larsen de Castaño, que por muchos años presentó planos en la Municipalidad, como veremos más adelante. También está marcada con una cruz el Cementerio Inglés, donde estuvo enterrada la esposa y la infortunada hija del almirante Guillermo Brown. Hoy en su lugar está ubicada la Plaza Primero de Mayo.

El Sr. Larsen presenta un segundo plano:

Traza proyectada de la calle Matheu.

Razón: Gabriel Larsen del Castaño. Pide reconsideración por las líneas de corte que le dado la Oficina de Obras Públicas.

Representación del trazado proyectado por la cale Matheu entre Belgrano e Independencia. Están representadas las manzanas comprendidas entre Belgrano, Pichincha, Independencia y Alberti. La traza de la calle Matheu está representada en línea segmentada y atraviesa los siguientes terrenos y edificios entre Chile y Méjico el terreno de la Testamentaria de Freyer; entre Méjico y Venezuela: las propiedades enunciadas como Pedro Túnez Casita Nueva, Apolinaria Ferreyra con cuartos antiguos, Silverio Arrieta con piezas viejas, Bartola Batalla casa Nueva, y entre Venezuela y Belgrano: el terreno del solicitante.

A la traza proyectada se le agrega un proyecto alternativo, que según se especifica en el documento asociado está señalado en el plano por los segmentos A-B/C-D, entre Méjico y Venezuela y F-G/H-I entre Venezuela y Belgrano. Las zonas edificadas están destacadas en tinta carmín y el terreno del Dr. Larsen en tinta azul

Se encuentra en otro plano aproximado al lugar que nos ocupa, porque esta manzana pertenece a Belgrano, Alberti, Moreno y Pichincha, abajo a la izquierda se lee Sr. Larsen, es de 1872, después de haber presentado sus primeros planos a la Municipalidad.

Los planos se suceden unos a otros y el Sr. Larsen sigue presentándolos en la Municipalidad para que se considere la no apertura de la Calle Matheu, pues de abrirse la calle de su terreno sólo quedarían dos largas franjas inservibles.

Poco tiempo después el Sr. Larsen de Castaño presenta en la Municipalidad otro plano del terreno.

En un mapa interactivo se puede ver hoy la similitud con los planos del Sr. Larsen del Castaño.

CULMINACIÓN DESEADA TRAS BASTANTE LUCHA

Como es muy grande la tenacidad del Sr. Larsen y original y diferente su pedido lo seguiré hasta ver en que terminó su terreno.

Esta vez no hace falta un mapa interactivo para que nos muestre el hoy: la calle Matheu no existe en el tramo Belgrano – Venezuela, lo cual muestra que el Sr. Gabriel Larsen del Castaño fue escuchado y la calle allí no se abrió.

Y siguiendo el destino de ese largo terreno del Sr. Larsen del Castaño que abarca de Venezuela a Belgrano, entre Alberti y Pichincha, por no estar Matheu, vemos que está construido, ocupando dos edificios de 15 pisos, uno con entrada a Venezuela, otro a Belgrano, levantado, muy cerca de la que tendría que ser la calle Matheu, Lo curioso es que la entrada al edificio por Venezuela está en ángulo recto respecto o perpendicular a la misma calle.

Muchos de los moradores se preguntan si al construir el edificio, al ingeniero no le fue dicho que contemplara la posibilidad de apertura de la calle Matheu.

La entrada al edificio es ancha, da a una de gran patio jardín, es el lugar que debería ocupar la calle Matheu doblando a la izquierda, como escondida encuentra la entrada principal, parece esperar día pase por su frente la calle Matheu.

Lo que no podemos saber si fue debido a su tenacidad en presentar planos, o bien porque el Sr. Larsen del Castaño no era un desconocido ya que en 1879 se le rechaza la candidatura a Juez Federal, a la cual él alude así: Gabriel Larsen del Castaño a Dardo Rocha, Santiago del Estero, 11-II-1880, AGN “no se me escapa que Goyena y Avellaneda han de poner dificultades a mi nombramiento para el Juzgado Federal.” En la Exposición Universal de Paris en 1889 él recibe una Mención Honorífica por sus trabajos sobre Derecho y en la Traducción de los originales norte-americanos de la Colección de Documentos sobre Organización Municipal y Administrativa de la ciudad de Washington la introducción es de Gabriel Larsen de Castaño.

Sólo con estos expedientes se puede comprender lo difícil que debe haber sido lograr la geometría cuadricular planeada para esta ciudad hace ya unos siglos, a partir de cuando don Juan de Garay la fundó.

 

Fuentes

Cartografía Histórica de la Ciudad de Buenos Aires
Memoria Intendencia Municipal de la Capital de la Republica Bs As 1997
Mapa Interactivo
Plano Sourdeaux 1850
Archivo General de la Nación
Buenos Aires y el Agua – Memoria, higiene urbana y vida cotidiana arq. Ramón Gutiérrez (dir.)

Información adicional

Categorías: ESPACIO URBANO, Avenidas, calles y pasajes,
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Año de referencia del artículo: 2020
11mo Congreso

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