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La Paternal

El albergue Warnes

Juan Carlos Maucor

Albergue Warnes en su apogeo, 1957. La foto es observada desde la calle Warnes

EL  ALBERGUE WARNES

Introducción

Este albergue del barrio de La Paternal, fue destinado para la construcción en 1951 de un Hospital Pediátrico, que iba a ser el más grande de Sudamérica.

Consistía en un gran conjunto de torres que se dedicaría exclusivamente a la atención de los niños, en el cual se instalaría toda la aparatología más avanzada de la época.

En 1955 se habían levantado varias de las torres, pero en ese año se produjo un golpe de estado, que termino con todas las buenas intenciones del gobierno derrocado.

Los propietarios de los terrenos comenzaron un juicio, porque entendían que habían sido despojados arbitrariamente de su propiedad, el cual duro muchísimo tiempo y en ese período se instalaron en esas dependencias, personas provenientes de un barrio que se había incendiado.

Todo duro cuarenta años hasta que esas instalaciones fueron destruidas y ese lugar en la actualidad no existe el hospital tan soñado por la comunidad.

El comienzo

En 1951 el gobierno de ese entonces del Gral. Perón, decidió construir lo que sería el hospital más importante de Latinoamérica y uno de los más completos del mundo, que iba poder acoger a miles de pacientes. Para cumplir con este fin se expropió un predio de 19 hs, frente al Hospital Alvear, en la Avda .Warnes que pertenecía a la familia Etchevarne y se comenzaron los trabajos de edificación.

El lugar en sus orígenes fue una llanura entre los villorios que comprendían los municipios de Flores y Belgrano y en la actualidad entre La Paternal y Chacarita.  En 1800 se ofertó una “suerte” de 40 hectáreas obtenidas por el vaco francés Miguel Etchevarne, natural de Bayona asociado con otros compatriotas.

Fue una compra al Estado en tiempos de Rivadavia y se trataba de una campiña con laguna y hasta con un débil arroyo. En 1829 Etchevarne construyó una casona con paredes de 65 centímetros de espesor cuyos restos se encontraban hasta 1991, en la calle Warnes 2619.

Estas tierras eran lindantes con la “chacarita de los estudiantes” que Miguel Cané menciona en el capítulo 25 de su libro Juvenilia, que posteriormente será el Cementerio de Chacarita. Pero cuando Cané pasaba las vacaciones estudiantiles e incursiones en la quinta de los vascos, el dueño era su hijo de igual nombre. En este predio de alfalfares, pasturas y lecheras, el casamiento de este Etchevarne a principios del siglo XX, con la francesa Ana Desobry, produjo un fundamental cambio en estas tierras.

Apareció el hermano de su esposa Julio Desobry, teniente del ejército francés, piloto de aerostatos, fanático de la naciente aviación y fue el principal gestor de una misión aeronáutica francesa que viajo a Buenos Aires, y se instaló en la casona de la calle Warnes.

Al poco tiempo en esa campiña que se mencionaba en Juvenilia, se construyeron galpones y surgió una fábrica de montaje de aviones, la primera en estas tierras del Río de La Plata y sudamericanas. Se armaron monoplanos, con la mecánica y motores que llegaban de Francia, y la carpintería era realizada por un carpintero argentino de apellido Caballo, la tela que los forrabas  eran cocidas a máquina, entre otras costureras por Adela Viola de Etchevarne.

El problema fue probar los aviones en la calle Warnes, porque entre el arroyo y la laguna, la depresión del terreno era un problema. La solución que encontraron fue amarar los aviones a un palenque para poner a fondo los motores para el ablande. El lugar era visitado por Jorge Newbery “en una baquet Humber, de la que descendía con bombones de la Confitería del Gas e invitaba a dar una vuelta. También pasaron por ahí  Aarón Anchorena, el barón Demarchi y todos los pilotos famosos de la época.

Los aviones se llevaban desarmados por la calle Warnes hasta la estación La Paternal, del entonces ferrocarril Buenos Aires al Pacífico. Los bajaban en “El Palomar”, donde después se ubicó el aeródromo militar. Los  pilotos franceses se fueron en l914 a prestar servicios en su país en la primera guerra mundial. Julio Desobry volvió con una placa de platino en su espalda porque una granada le explotó en la espalda. Los pilotos se mudaron de La Paternal a Villa Lugano.

El lugar después fue sembradío forrajero Pastaban vacas, caballos, ovejas y cabras. Fue tambo y partida de lechero con ordeño a domicilio. También se atendían y hospedaban caballos de carros de  sifoneros, panaderos y de fúnebreros. Hubo horno de ladrillos y se vendían panes de gramilla.

La situación para la familia propietaria cambio el 26 de septiembre de l951, cuando se presentó el doctor Méndez San Martín, que aisló la vieja casa que había construido Miguel Etchevarne en 1829.

Hubo vecinos que estuvieron de acuerdo de iniciar las obras en esos terrenos, porque opinaban que era una chacra abandonada, sus dueños no pagaban los impuestos y eran manzanas que estaban totalmente abandonadas, dónde solo se amontonaban yuyos, animales y basura,

El gobierno decidió expropiarla y algunos estaban contentos entre ellos los médicos del Hospital Alvear, ubicado al frente ya que se comentaba que varios servicios de este hospital pasarían al nuevo una vez construido.

Comienzan las obras

El hospital fue imaginado para ser el más importante de Latinoamérica y uno de los más completos del mundo, con capacidad para miles de pacientes.

El proyecto original contaba con cuatro edificios de nueve pisos, con amplios salones, decorados por especialistas en psicología infantil.

En 1955 cuando es derrocado el gobierno, se habían construido 94.OOO metros cuadrados y solo faltaban 11 meses para terminar las obras. La inversión había sido de $400.000.000. (1).

A partir de ese momento hubo una serie de errores que provocaron que en 1957 el gobierno del Gral Aramburu, hizo la transferencia  sin cargo la construcción a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.

Después de la nueva situación legal las obras nunca se volvieron a reiniciar y el hospital que iba a ser un modelo en Latinoamérica  y tal vez en el mundo no se efectivizaron y nos quedamos sin el hospital infantil, a pesar que hasta que el hospital se transformó en algo que no tiene nada que ver para lo que fue destinado.

Destino del “Hospital”

Estas moles quedaron como mudos testigos de lo que iba a ser un hospital, no tenían ventanas, faltaban las terminaciones de construcción, como ser agua, cloacas, electricidad, sin ascensores, etc.

No obstante todos estos inconvenientes en 1958, el lugar fue ocupado por 2000 personas de una villa de emergencia de Saavedra en la cual se había producido un incendio fueron alojados provisionalmente, a los que posteriormente se agregaron otros que fueron desalojados del Balneario Norte y del Barrio Autódromo.

Y acá comienza una de las historias más macabras que la ciudad haya debido atravesar y que todavía se la recuerda, porque en ella se mezcla la inconsciencia de los que no supieron seguir con la obra que beneficiaría a la población infantil, por ser de otro signo político y que durante treinta años fue el oprobio de la comunidad.

No obstante todos los problemas que tenían las construcciones, en los amplios salones que se iban a destinar como pabellones del hospital, los nuevos ocupantes los transformaron en sus “departamentos” dividiéndolo con maderas que encontraron en la planta baja. Los primeros pisos eran los más codiciados ya que las escaleras cansaban y de noche sin luz era en los pasillos, era imposible transitar por ellos.

En los diferentes pisos, también empezaron a aparecer, almacenes, una pizzería, un salón de billares, una tienda, y en un noveno piso, un prostíbulo.

Ante la falta de controles y de seguridad, mucha gente empezó a cobrar alquiles a otros moradores por los espacios que ocupaban.

El albergue tuvo una historia marginal y de delito. Eran común enfrentamientos entre diversos mal vivientes, en los  diarios aparecían bastante seguido hechos de sangre, que provocaron heridos que eran atendidos en el Hospital Alvear, ubicado enfrente y varias muertes. Toda esta situación dio origen a una serie televisiva y a películas.

En 1973 en la tercer presidencia del Gral. Perón se hizo presente en la construcción y muy desconcertado por lo que ocurría, prometió una solución en muy corto tiempo. Lamentablemente por su fallecimiento no pudo ser posible.

En 1975 ante el juicio iniciado por la familia Etchevarne, por la devolución de los terrenos, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, confirmó la sentencia obligando al Estado, a devolver la propiedad, sin personas, edificaciones, cercado y con veredas.

Por ese entonces habitaban 2436 personas que formaban 646 familias. El 76% eran argentinos y el 24% extranjeros, en su mayoría paraguayos y bolivianos. El 70% de los jefes de familia tenían trabajo en la construcción y también había personal doméstico, cartoneros y vendedores ambulantes.

En 1990 los habitantes del “Albergue” llegaron a un acuerdo con la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, y el 7 de diciembre de ese año fueron trasladados al Barrio Ramón Carrillo en Villa Soldati, para eso se usaron más de 200  camiones.

El sábado 16 de marzo de l991 frente a 30.000 persona y ante las cámaras de televisión, se procedió a la demolición de las edificaciones por implosiones de media tonelada de explosivos para lo cual se contrató a Adrien Colonna, presidente de la Societé Europeenne de Dyntamitage, que se había iniciado de adolescente con las voladuras de puentes y rutas francesas durante la ocupación alemana. El costo del derrumbe fue de 1.600.000 de dólares.

Sin embargo los problemas judiciales no terminaron con la destrucción de las torres, porque los Etchevarne se negaron a recibir el terreno y reclamaron, una indemnización por 25 millones de dólares que debía pagar la Municipalidad.

En 1995 la empresa Carrefour, ofreció hacerse cargo de la deuda a cambio de la titularidad del terreno y el compromiso de construir un parque, una escuela y una obra vial dentro de un proyecto comercial. Para que esto fuera posible fue necesario rezonificar el predio, lo que requirió de un amplio debate hasta que la Legislatura aprobó el plan en noviembre de 1997.

Las obras fueron cumplidas y cabe destacar que el túnel sobre la Avenida Chorroarín bajo las ‘vías, se construyó en tiempo récord de seis meses.

La historia del edificio  y su derrumbe fue narrada por la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, que compuso Mario Peruso la sinfonía “Warnes”, que narra musicalmente, el derrumbe del “país Warnes”, en la idea de que simbólicamente comenzaban a caer las estructuras del desencuentro, la inestabilidad y las revanchas. La obra fue estrenada en el año 1993 en el teatro Colón. (2)

CONCLUSIÓN

Esta es la historia que comenzó bien y termino con un final que no fue el deseado. Se proyectó como un  Hospital de Niños, que iba a ser modelo en Sudamérica y de los más importantes del mundo.

Para que esto ocurriera se juntaron la desidia y odio, la falta de solidaridad con el otro. La obra hubiera llegado a lo más preciado de la comunidad: la niñez. Sin embargo como había sido realizado por otro gobierno, lo mejor fue no seguir con la obra cuando faltaba menos de un año para terminarlo, lo que provoco que estas moles de cemento estuvieron casi cuarenta años esperando que  el fin para que se habían planeado fuera ejecutado.

El final no fue el esperado porque durante mucho tiempo, se transformó en una “Albergue” que trajo una historia para no recordar, pero quedó reflejada en la sociedad como lamentable.

Y si algo faltaba para hacerla más tenebrosa, fue la destrucción de las torres por un medio que nadie quiere emplear y en especial cuando se trataba de una obra que iba a ser una gran beneficio para todos los ciudadanos y en especial los niños.

Es de esperar que una situación de este tipo nunca más, la tengamos que sufrir por un conflicto de intereses entre distintos pensamientos políticos, porque una obra debe terminarse a pesar de quien la haya iniciado.

BIBLIOGRAFÍA

Cutolo, Vicente O. ”Historia de los barrios de Buenos Aires” Ed. Elche, Bs.As. 1998, Tomo 2 ,2da Edición

Giambartolomei, Mauricio “Albergue  Warnes” La Nación, Bs. As. 27 de marzo de 2019

Juárez Francisco N. “Relatos Olvidados” La Nación, Bs. As 17 de Marzo 2002.

Maucor, Juan C. “La Paternal” X Congreso de Historia de la ciudad de Buenos Aires.

Nogués Germinal “Buenos Aires ciudad secreta” Ed. Sudamericana ,Bs.As.2003 .3ra edición

SITIOS

www.buenosaires.gob.ar.escuela N° 19 D:E. 19

Comuna 15

www.ruinasdigitalesl.com.

NOTAS

1)Navarro, Marysa, “Evita” Ed. Edhasa, Bs.As, 2005, Pag.246

2)Nogues op.cit.

 

 

 

Información adicional

Cutolo, Vicente O. ”Historia de los barrios de Buenos Aires” Ed. Elche, Bs.As. 1998, Tomo 2 ,2da Edición

Giambartolomei, Mauricio “Albergue  Warnes” La Nación, Bs. As. 27 de marzo de 2019

Juárez Francisco N. “Relatos Olvidados” La Nación, Bs. As 17 de Marzo 2002.

Maucor, Juan C. “La Paternal” X Congreso de Historia de la ciudad de Buenos Aires.

Nogués Germinal “Buenos Aires ciudad secreta” Ed. Sudamericana ,Bs.As.2003 .3ra edición

SITIOS
Cutolo, Vicente O. ”Historia de los barrios de Buenos Aires” Ed. Elche, Bs.As. 1998, Tomo 2 ,2da Edición

Giambartolomei, Mauricio “Albergue  Warnes” La Nación, Bs. As. 27 de marzo de 2019

Juárez Francisco N. “Relatos Olvidados” La Nación, Bs. As 17 de Marzo 2002.

Maucor, Juan C. “La Paternal” X Congreso de Historia de la ciudad de Buenos Aires.

Nogués Germinal “Buenos Aires ciudad secreta” Ed. Sudamericana ,Bs.As.2003 .3ra edición

SITIOS
www. ruinasdigitales.com
www.buenosaires.gob.ar/educación/esc 19 DE 19
Hospital, Cosas que ya no están / Albergue, Warnes- Implosión-
1950 /

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La implosión se llevo a cabo 16 de marzo 1991

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