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Almagro

Recuerdos del Dr. Carlos Manuel Trueba. Fundador de la Junta de Estudios Históricos de Almagro.

Carlos Manuel Trueba

, 2020.

Era el verano de 1980 , estábamos reunidos en la Junta Promotora de Estudios Históricos de los Barrios del Oeste y su presidente perpetuo, el Dr. Eduardo Mario Favier –Dubois, puso en debate la idea de fundar la Junta Estudios Históricos de Almagro.

En un primer impulso de mi parte me pregunté y dije si la mencionada Junta Promotora no se estaba excediendo en sus propósitos al incluir esta zona de la ciudad en el marco sus previsiones estatutarias, esto es los barrios del oeste de Buenos Aire. Pensar que Almagro pertenecía al Oeste Porteño parecía un exceso.

Hasta Caballito era posible llegar a ese límite lo que parecía más razonable; se abrió un pequeño debate, conducido con maestría por el Dr. Favier – Dubois, quien sostuvo con singular acierto que la zona de lo que por el año 1839 comenzaba a llamarse Almagro, después veremos porque, pertenecía al Partido de San José de Flores, sin duda en lugar del Oeste de Buenos Aires; bien podía sostenerse, entonces, que el actual barrio de Almagro pertenecía a este lugar de la Ciudad. Cualquier discusión o debate sobre este aspecto carecía de relevancia no por carecer de fundamentos serios sino porque en la Junta Promotora se había instalado la idea de fundar  la Junta de Almagro en la razón de lo cual se dio por terminado el debate quedando aprobado que a partir de ese momento, pienso en que fue en la reunión de marzo de aquel año 1980, había que empezar a trabajar en el mismo terreno almagrense. Cabe recordar que ya el Barrio de Boedo se había separado del Almagro. La Ordenanza Municipal de 1968 así lo había dispuesto señalando los limites de los 48 barrios porteños mantenido actualmente, con algunas reformas, su texto inicial.. Con ese propósito de empezar con  la misión de fundar la Junta de Almagro, comenzamos a recorrer sus lugares para difundir la idea entre los vecinos. En esa tarea fuimos sumando voluntades hasta que, estimando suficiente el núcleo con interés, nos pusimos en la idea de fijar una fecha y un lugar para llevar adelante la fundación. Estábamos por marzo y abril de 1980.

El lugar. Era idea de elegir un lugar abierto al público del barrio que no estuviera vinculado con ninguna tendencia religiosa o política, un lugar que expresara a la comunidad sin tendencias de esa naturaleza. Elegir un lugar vinculado con la Iglesia Católica no era nada complicado. El barrio tiene en su espacio una gran cantidad de iglesias y colegios católicos (el dibujante Geno Díaz lo bautizó como el barrio de la clerecía). Creo recordar que en sus distintas categrorías – iglesias, basílca y capillas -tenemos en el barrio unos 17 lugares dedicados al culto, esto sin perjuicio de la presencia en el barrio de otros cultos – la Iglesia Evangélica que funciona en Rivadavia al 4000 -, al igual que colegios católicos , algunos muy famosos. Pero teníamos que buscar y encontrar lugar laico.

La fecha la fijamos, luego de alguno se debates para el 24 de mayo. Después de caminar por el barrio pensamos que el Club Almagro, reunía las condiciones que buscábamos. Entrevisté al presidente, Sr. Romeo, quien luego de escucharme y entender cuál era el motivo de mi presencia en la Avda. Medrano 450,su sede social, aceptó que la reunión para fundar la Junta de Almagro podía hacerse en ese lugar. Era y es un lugar de la comunidad abierto a todo público. En aquel tiempo el club no era lo que fue tiempo más adelante verdadero orgullo para el barrio. Contaba además con una sede y cancha de fútbol en José Ingenieros localidad ubicada en la Provincia de Buenos Aires, lindera con la Avda. General Paz.

Ya tenímos la fecha y el lugar: 24 de mayo y el Club Almagro. Comenzamos a trabajar con la difusión del acto fundacional.  Se publicaron  avisos periodísticos (gratis), volantes y cartas algunas las entidades del barrio. La idea de hacer esta difusión amplia e indeterminada respondía al propósito de llevar adelante este emprendimiento cultural con personas realmente interesadas y aun descocidas para nosotros y no convocar a algunos amigos para hacer la fundación.

Y llegó el día cargado de malos presagios…

Un día antes de la reunión  llamó a mi casa un señor (mas adelante contaré quien fue) interesado en participar diciéndome que la sede del club de Avda. Medrano estaba clausurada. Ese sábado estaba bastante lluvioso. No nos quedó otra alternativa que concurrir  al lugar para dar cuenta del problema a quienes respondían a la convocatoria, no sin antes ocuparnos de buscar un local para hacer la reunión. La misión no era complicada. A pesar de nuestra intención de hacer el encuentro en un lugar laico, la cantidad de entidades religiosas del barrio  nos facilitaba la tarea. También debíamos tener en cuenta que un sábado no era fácil  encontrar un sitio adecuado para hacer un reunión. Debía estar abierto, contar con un personal de seguridad y prestar los mínimos servicios tal el caso de la luz de lugar.

La gestión para encontrar el lugar estuvo a cargo de un amigo, concurrente a la reunión, que había sido alumno  del Colegio y Oratorio San Francisco de Sales de Hipólito Yrigoyen y Yapeyú quien tenía, para facilitar su gestión,  un hermano sacerdote salesiano. Teníamos todo a favor. Algún creyente podía  pensar que fue obra del santo fundador Don Bosco de la Congregación de San Francisco de Sales y que el 24 de mayo es el Día de María Auxiliadora. Fue así que el grupo se reunió en un aula de ese Colegio.

Con las presencias  del Dr. Favier – Dubois y mía, artífices del encuentro; comenzamos primero en agradecer al Colegio y a los presentes, a aquel por habernos facilitado el lugar para tratar nuestro tema sin lo cual la cuestión se hubiera postergado y a éstos por sumarse a nuestro propósito fundacional. La cuestión no fue para nada complicada. Hubo desde el principio un gran entusiasmo en fundar la Junta de Estudios Históricos de Almagro. Esto ocurría el 24 de mayo de 1980. Se sumaron vecinos no solamente del barrio sino también por otros que mostraron gran entusiasmo.  Quedó así fundada la Junta y para conducir provisoriamente su gestión se eligieron a algunos asistentes para ello. Me tocó a mi por decisión de los asistentes  ser la persona para conducir a la nueva Junta que sin duda fue un singular privilegio y la responsabilidad de darle vida conjuntamente con otros asistentes que tuvieron la generosidad de acompañarme en la gestión. Esta decisión, más allá de ser naturalmente provisoria, tal como se decidió en el día del acto, se mantuvo durante 25 años lo cual muestra mi espíritu poco republicano.

Fue así que el grupo se reunió en un aula de ese Colegio. Con las presencias  del Dr. Favier – Dubois y mía, artífices del encuentro; comenzamos primero en agradecer al Colegio y a los presentes, a aquel por habernos facilitado el lugar para tratar nuestro tema sin lo cual la cuestión se hubiera postergado y a éstos por sumarse a nuestro propósito fundacional. La cuestión no fue para nada complicada. Hubo desde el principio un gran entusiasmo en fundar la Junta de Estudios Históricos de Almagro. Esto ocurría el 24 de mayo de l980. Se sumaron vecinos no solamente del barrio sino también por otros que mostraron gran entusiasmo.  Quedó así fundada la Junta y para conducir provisoriamente su gestión se eligieron a algunos asistentes para ello. Me tocó a mi por decisión de los asistentes  ser la persona para conducir a la nueva Junta que sin duda fue un singular privilegio y, sin duda, la responsabilidad de darle vida conjuntamente con otros asistentes que tuvieron la generosidad de acompañarme en la gestión. Esta decisión, más allá de ser naturalmente provisoria, tal como se decidió en el día del acto, se mantuvo durante 25 años lo cual muestra mi espíritu poco republicano

Finalizada la reunión se hicieron algunos comentarios relacionados con la nueva Junta barrial cuyos contenidos se vinculaban con los pasos  a seguir para lo cual fue necesario, en ese momento, pensar en un grupo para llevar adelante la tarea. Se anotaron para ello Néstor Raul Canale, caracterizado vecino, especialmente vinculado con la comunidad salesiana, el matrinonio Sordelli, Marcelo Morena, exalumno salesiano que consiguió el aula en Colegio y Oratorio de San Francisco de Sales, Carlos A. Rezzónico, Eduardo Dimara, Juan Alfredo Romeo, Lila Duffau de Rabaudi, el zar de los tranvías históricos  porteños   Aquilino Gonzalez Podestá, entre otros. Precisamente fue el Sr. Dimara quien me anotició el día anterior a la reunión fundacional de la clausura del Club Almagro. Era sin duda el decano del grupo. Su veteranía y puntillosidad en el cumplimiento de su tarea lo pusieron en un lugar de singular importancia para nosotros. Continuó hasta que su salud le dijo basta. Fue una perdida lamentable. Vivía en Rivadavia casi al legar a Colombres que tenía como vecino al conocido periodista Juan Carlos Perez Loizeau. Para dejar un recuerdo de la fundación y de sus asistentes nos reunimos, pasado ya casi un mes de la fecha de la fundación, en un salón del Colegio Pío IX de Yapeyú e Hipólito Yrigoyen donde además de la conferencia que dictó el Dr.Favier – Dubois, que se refirió a los antecedentes barriales,se  firmó un documento – que podríamos llamar pergamino – por los asistentes  al acto fundacional. El texto fue elaborado por la Sra. Dora Agulla de Acuña, mi colaboradora en el estudio, donde decidimos dejarlo en depósito en el Colegio donde se fundó la Junta. Lamentablemente este documento se extravió y no sabemos con exactitud quienes fueron los fundadores.  Coincidente con el día de la fundación de la Junta que, recordamos fue el 24 de mayo, en las cercanías del Colegio ya nombrado funciona, como es sabido,  la Basílica de María Auxiliadora y San Carlos (Hipólito Yrigoyen y Quintino Bocayuva) que recordaba el 70º de la entronización en el “camarín de la Virgen”de una imagen de María que es motivo de especial devoción por parte de los fieles católicos, imagen que fuera bendecida por San Juan Bosco en la década de 1880, que los salesianos de Argentina lograron que se les confiara esta figura el 23 de marzo de 1903,  fue trasladada de París hasta Buenos Aires en 1904 tarea que estuvo a cargo del arquitecto de la iglesia, el Padre salesiano  Ernesto Vespignani

Este fue el comienzo de la Junta. Pasaron desde aquel momento casi 40 años. Durante mi gestión hasta el año 2005 hicimos muchas cosas no todas las que hubiéramos querido pero se hizo lo que se pudo. Muchas conferencias sobre temas de la historia del barrio, todas dictadas por excelentes historiadores, varios concursos fotográficos que dejan testimonio de lo que fue el barrio, varias placas recordativas de personalidades y hechos sucedidos en barrio con la mención que  estas placas fueron realizadas por la Escuela  de Cerámica que funcionaba en la calle Bulnes en su tramo inicial con las expertas  manos de la  Sra. Carlota Cairo, docente del establecimiento. Hicimos también una Jornada de Historia del barrio en el Colegio Nacional San Martín de la calle Quito.

También hicimos, creo que único en la historia de la ciudad, un viaje en tren por el túnel que va desde la calle Mario Bravo hasta su salida en Puerto Madero. Esto ocurrió el 16 de junio de 1986. Se armó una formación integrada por una locomotora diesel  y dos vagones de pasajeros. Salimos de la estación de cargas de Caballito del Ferrocarril Sarmiento con llegada en las vías del  ferrocarril ubicadas en la zona del Puerto de Buenos Aires. Tuvimos una gran colaboración de las autoridades de esa línea y  uno de sus pasajeros fue, entre otras autoridades, el presidente de Ferrocarriles Argentinos, el Cont. Salmerón Para hacer viaje se editó un boleto que quienes viajamos tuvimos que pagar.

Al comienzo de estos recuerdos se dejó  pendiente la razón del nombre del barrio. En el Cuaderno del Aguila nº 8 de la Fundación Banco de Boston “Almagro, el pasado que perdura”, de mi autoría,  a propósito del nombre del barrio transcribo parte de un párrafo de Arnaldo J. Cunietti Ferrando en sus  “Apuntes históricos sobre el barrio de Almagro” publicado en el Boletín del Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires Nº  7 lo  siguiente: “En 1834 el gobierno de Rosas dispuso abrir un camino recto por  el centro de esta propiedad (se refiere a la quinta de Carlos dos Santos Valente), desde los corrales de Miserere hasta la actual Avenida La Plata, pues hasta entonces el Camino Real del Oeste (o sea la actual Rivadavia) seguía un curso oblicuo, que corresponde exactamente a la Avenida Hipólito Yrigoyen. Tal decisión dividió en dos a la antigua quinta de Valente, que debido a los desafortunados  negocios de su propietario, el comerciante Ferreyra, entró dentro del concurso de sus bienes. La parte sur de Rivadavia , donde se encontraban las antiguas casas y la famosa capilla, fue adquirida  por uno se sus acreedores, don Miguel Ramón Rodriguez, el 29 de agosto  del año 1838 y a fines del gobierno de Rosas era propiedad de su viuda, doña Lucía Carranza. La porción norte de la quinta de Carlos dos Santos Valente, dividida como dijimos por la apertura de Rivadavia, fue adquirida por la familia Almagro en 1839…..” Esto ocurrió el 28 de septiembre de este año y `partir de ese momento  esta parte del actual barrio comenzó a conocerse con el nombre de “lo de Almagro”, “ la Quinta de Almagro” Por la Ley 901 del 19 de septiembre del 2002 la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires  instituyó el 28 de septiembre el “Día del barrio de Almagro” fecha del año 1839 que Julián de Almagro compró las tierras en las que hoy es el barrio.

El 12 de agosto de 1888 la Sociedad Italiana de Beneficencia compra el terreno ubicado en la manzana  comprendida por las calles Gascón, Potosí, Rawson y  Tte.Gral. Juan D. Perón donde actualmente funciona desde el 21 de diciembre de 1901 el Hospital Italiano, orgullo del barrio. El anterior propietario de este lugar, pero en una fracción mayor,  fue Dalmacio Velez Sarsfield  donde redactó el Código Civil Argentino vigente desde el 1º de octubre de 1871 hasta el agosto del año 2015.

Los precedentes son algunos recuerdos del barrio que fui mencionando apelando solamente a la memoria de allí que cualquier error que pueda haber cometido se debe solamente al paso de los años. Continua con la gestión de la  Junta de Almagro la Sra. Elena Maurin que lo está haciendo, sin duda, exitosamente.

Carlos Manuel Trueba

Presidente Honorario de la Junta de Estudios  Históricos de Almagro

 

 

Información adicional

Inauguraciones, piedras fundamentales, Asociacionismo, Historia /
2020 / 24/05/1980

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