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Ciudad de Buenos Aires

Sobre vías y con troley: Tranvías conmemorativos

Aquilino González Podestá

Zo­rra - Ca­sa de Tu­cu­mán , cons­trui­da pa­ra ce­le­brar el 9 de ju­lio., 1925. Fo­to CTAA Co­lec­ción A.G.P.

Ya he­mos vis­to en es­tas pá­gi­nas al­gu­nos usos di­fe­ren­tes, has­ta es­pe­cia­li­za­dos po­dría­mos de­cir, que se le han da­do al tran­vía. En lo que a car­gas se re­fie­re, vi­mos la im­por­tan­cia que le cu­po en el trans­por­te de cer­ve­za. No fue el úni­co ca­so, hu­bo más. Pe­ro no só­lo en la car­ga es­tu­vo la va­rie­dad, si­no tam­bién en el tras­la­do de via­je­ros y has­ta lle­gó a te­ner lo que po­dría­mos lla­mar fun­cio­nes de­co­ra­ti­vas, co­mo las que ve­re­mos a con­ti­nua­ción.
Ar­mar tran­vías pa­ra re­cor­dar un he­cho, una fe­cha, fue una cos­tum­bre prac­ti­ca­da en­tre no­so­tros úni­ca­men­te por el An­glo. No era de ex­tra­ñar que así fue­ra. El ca­rro­zar o ador­nar tran­vías pa­ra una de­ter­mi­na­da con­me­mo­ra­ción, era una cos­tum­bre muy arrai­ga­da en­tre los in­gle­ses. Es más, aún con­ti­núan ha­cién­do­lo en Black­pool. Es es­te uno de los prin­ci­pa­les bal­nea­rios de las Is­las, tal vez el más po­pu­lar de to­dos. Ubi­ca­do so­bre el mar de Ir­lan­da, al nor­te de Li­ver­pool, se ca­rac­te­ri­za por su am­bien­te de fa­rra per­ma­nen­te. Es una es­pe­cie de gran fe­ria a la ve­ra del mar en la que el tu­ris­ta po­drá en­con­trar to­do el en­tre­te­ni­mien­to que se le ocu­rra: des­de no­ches de ópe­ra y ba­llet has­ta el más or­di­na­rio es­pec­tá­cu­lo de va­rie­té; pa­san­do por ca­si­nos, sa­las de en­tre­te­ni­mien­tos, jue­gos elec­tró­ni­cos y ne­go­cios de “re­cuer­dos y sou­ve­ni­rs”, don­de no se­rá di­fí­cil en­con­trar has­ta cos­tu­re­ros con ca­ra­co­les en la ta­pa al más “mer­sa” es­ti­lo mar­pla­ten­se. En su­ma: una ex­tra­ña mez­cla de Mar de Ajó con el vie­jo Bal­nea­rio de Quil­mes. Y co­mo en es­te úl­ti­mo (en sus bue­nos tiem­pos) es­tá el atrac­ti­vo del tran­vía. A lo lar­go de la cos­ta, por va­rios ki­ló­me­tros, la Ex­pla­na­da es re­co­rri­da por una cen­te­na­ria lí­nea tran­via­ria de una pun­ta a otra de los bal­nea­rios que, co­mo el quil­me­ño, tie­nen los ca­rac­te­rís­ti­cos mue­lles de ma­de­ra con sus ca­se­tas de ba­res y en­tre­te­ni­mien­tos que se aden­tran en el mar. Ha­cia fi­nal de tem­po­ra­da, en oto­ño, pa­ra ser más exac­tos, desde co­mien­zos de sep­tiem­bre hasta me­dia­dos de oc­tu­bre, tie­ne lu­gar allí la “Fies­ta de la Ilu­mi­na­ción”, du­ran­te la cual la cos­ta­ne­ra es cu­bier­ta prác­ti­ca­men­te de lam­pa­ri­tas de co­lo­res en guir­nal­das y fi­gu­ras de to­do ti­po. Y los tran­vías se su­man a los fes­te­jos; ¡y en qué for­ma!
En pri­mer lu­gar les ha­cen una ca­rro­ce­ría es­pe­cial. Pue­den ser: el tran­vía lo­co­mo­to­ra, el tran­vía bar­co, el tran­vía lan­cha, el tran­vía ¡co­he­te es­pa­cial! … A es­tos mo­de­los se los cu­bre con hi­le­ras de lam­pa­ri­tas, co­mo di­bu­ján­do­los, tal co­mo se ha­cía con los fren­tes de las ca­sas an­ti­gua­men­te. Y allá van por las no­ches, to­dos ilu­mi­na­dos, lla­man­do la aten­ción y re­ci­bien­do aplau­sos de los pa­cien­tes tu­ris­tas que aguar­dan tur­no pa­ra via­jar en ellos.
Es­ta cos­tum­bre lle­gó con los in­gle­ses a Bue­nos Ai­res y el An­glo, co­mo se di­jo, fue la usu­fruc­tua­ria. Ge­ne­ral­men­te se los ha­cía pa­ra las fe­chas pa­trias o pa­ra al­gún acon­te­ci­mien­to en par­ti­cu­lar, co­mo por ejem­plo: el Con­gre­so Eu­ca­rís­ti­co del ‘34, el ho­me­na­je al Gral. Mi­tre o los pro­pios ani­ver­sa­rios de la Compañía. En la ma­yo­ría de los ca­sos, era ca­rro­za­da una zo­rra con mo­ti­vos ale­gó­ri­cos y, en otros, co­mo en las ce­le­bra­cio­nes del An­glo, a un co­che de pa­sa­je­ros se le adi­cio­na­ban car­te­les alu­si­vos, de­bi­da­men­te ilu­mi­na­dos. Durante las noches próximas al fes­te­jo, el co­che sa­lía por las ca­lles co­mo un ador­no mó­vil lla­man­do la aten­ción (y ad­mi­ra­ción a la vez) de los vian­dan­tes. La Cor­po­ra­ción de Trans­por­tes si­guió con la cos­tum­bre un tiem­po. El úl­ti­mo, fue un tran­vía que ha­cía la pro­pa­gan­da del Se­gun­do Plan Quin­que­nal, con el in­fal­ta­ble: “Pe­rón – Evi­ta”.

Información adicional

HISTORIAS DE LA CIUDAD. Una revista de Buenos Aires
Declarada de “Interés de la Ciudad de Buenos Aires” por la Legislatura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Año II – N° 8 – Marzo de 2001
I.S.S.N.: 1514-8793
Registro de la Propiedad Intelectual N° 100.991

Categorías: TRANSPORTE, Tranvías, trenes y subte, Cosas que ya no están
Palabras claves: conmemorativos

Año de referencia del artículo: 1925

Historias de la Ciudad. Año 2 Nro8

Tran­vía en ho­me­na­je al Ge­ne­ral Mi­tre de 1927 Fo­to CTAA Co­lec­ción A.G.P.

Zo­rra re­pre­sen­tan­do al Sol, en con­me­mo­ra­ción del 9 de Ju­lio (1926) Fo­to CTAA Co­lec­ción A.G.P.

Tran­vía re­cor­da­to­rio de las bo­das de oro del An­glo Ar­gen­ti­no. Fo­to CTAA
Co­lec­ción A.G.P.

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